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lunes, 7 de marzo de 2011

Constantine Manos: American Color

American Color es un proyecto realizado por Constantine Manos, fotógrafo de Magnum, dividido en dos libros publicados respectivamente en 1995 y 2010.



Sus premisas son bastante sencillas, se trata de fotografías realizadas en los Estados Unidos que muestren el universo de la sociedad norteamericana, no pretende explicarla sino que más bien se nutre de su realidad.




El mundo de la fotografía y de los fotógrafos es radicalmente subjetivo, al menos las fotografías de los fotógrafos más reconocidos lo son.



Eso de la objetividad en fotografía es una quimera, sólo con encuadrar ya estás opinando, estas eligiendo que es lo que te interesa y lo que no. Los buenos fotógrafos además de saber encuadrar deben saber que es lo que les mueve cuando salen a la calle, saber que es lo que están dispuestos a fotografiar hasta la obsesión mas enfermiza, no hay otro modo.


©Costa Manos
Este es el caso de Constantine Manos en American Color, durante más de 20 años ha estado buscando y encontrando las fotografías que se ajustaban a su proyecto... y menudo proyecto.


©Costa Manos
Sus fotos pertenecen a ese tipo de imágenes que a uno le gustaría hacer, una nueva fuente de inspiración y de aprendizaje.
Si analizamos sus imágenes, una de sus constantes más representativas es no enseñarlo todo, Manos prefiere sugerir.


©Costa Manos
Siempre hay una silueta misteriosa, una mano, una sombra o una situación no explicada totalmente que nutre de misterio sus imágenes. En el fondo no importa lo que hacen sus protagonistas, sino lo realmente importante es que el espectador se pregunte que diantres están haciendo.


©Costa Manos
Por otro lado -y lo más importante- el uso del color en sus fotografías es excelso, rozando lo sublime. Los parques de atracciones, las zonas playeras de la costa este y de la costa oeste son los lugares que ha utilizado Manos para su proyecto.

©Costa Manos
Otro de los recursos fotográficos utilizados es "cortar" la cabeza de las personas, al eliminarlas se borra la identidad de la persona fotografiada y de este modo esa persona podría ser cualquiera, incluso nosotros y de algún modo nos identificamos con el sujeto fotografiado.

©Costa Manos
En la introducción del libro -y hablando de aspectos técnicos- Costa Manos nos afirma que es un "hombre Leica", su primera cámara ya lo fue y durante toda su carrera es lo que ha utilizado. Para American Color nos confirma que utilizó una M6 y una Leica MP junto a dos longitudes focales, un 28 y un 35mm, la emulsión... la mítica Kodachrome.
Esto fue así hasta el año 2007 en la que realizó la transición al digital y existen algunas fotos -pocas- en el libro, como la que sigue. 

©Costa Manos
En definitiva este es un trabajo puramente fotográfico, mi duda es al ver estas fotografías si el público al que va destinado es quizás demasiado reducido. ¿Es este un libro de fotografías hecho por un fotógrafo destinado a fotógrafos?

©Costa Manos
 A menudo me pregunto si los fotógrafos no estamos demasiado obsesionados en la búsqueda de la imagen perfecta cuando el "lector" de las mismas quizás no está preparada para leerlas adecuadamente o darles el valor que se merecen. 
Podríamos hacer una comparativa con la literatura, no todo el mundo le da el valor que se merece pongamos por ejemplo a "El Quijote".
En fin, esta quizás es la única duda que me viene a la cabeza al observar un trabajo tan contundente de fotografía de calle.

©Costa Manos

lunes, 28 de febrero de 2011

Inauguración oficial de la web de Calle 35

Con el referente de los fotógrafos de calle clásicos y grupos como In-Public o seconds2real, nace Calle 35, el primer grupo de fotógrafos de calle de habla hispana.
Calle 35 es un colectivo cuya finalidad es divulgar y disfrutar la fotografía de calle. Formado inicialmente por Marcelo Caballero, Carlos Prieto, Rafa Pérez, Domingo Venero Barberán y Rafa Badia, este colectivo con base de operaciones en Barcelona está abierto a nuevas incorporaciones y miradas. 


La voluntad de los fundadores es ofrecer espacio a quienes disfruten con la práctica de la foto urbana como forma de expresión estética y  testimonio documental de una época. También como una pacífica y lúdica reivindicación de la vía pública como espacio social perteneciente a la ciudadanía. Hemos creado una página web con galerías de imágenes, y tenemos previsto realizar charlas y conferencias para dar a conocer el trabajo de maestros de la street photography; desarrollar proyectos fotográficos en colectivo y, a medio plazo, realizar exposiciones y editar publicaciones con imágenes de nuevos autores. Se pretende, además, ofrecer una perspectiva diferente a la de la órbita anglosajona, apostando por la visión propia de los fotógrafos del sur de Europa y América Latina.

Podéis ver las galerías de Calle 35 en nuestra nueva web y estar informados de todo lo que acontece en el colectivo en el blog, en la página de Calle 35 en Facebook y en nuestra cuenta de Twitter.

martes, 22 de febrero de 2011

Garry Winogrand: Exposición en Foto Colectania

"Women are beatiful" es el título de la exposición fotográfica de Garry Winogrand que se inaugurará mañana miércoles en Foto Colectania. 
La serie está formada por 85 imágenes realizadas entre 1960 y 1975, retratando la transformación del rol de la mujer dentro de la sociedad norteamericana.


Trataré de no explicar lo que ya se hace y bien en otros lugares, aunque si quiero comentar que el grueso del trabajo de Winogrand fue posterior a los trabajos del "New York" de William Klein o de "Los americanos" de Robert Frank.
©Garry Winogrand
Garry Winogrand fué un "street photographer", compulsivo, obsesivo, tenaz y habilidoso cámara en mano.

"Fotografiar está siempre allí, es una manera de salir de ti mismo"

Con esta reveladora frase nos hablaba de sus crisis personales tras su primer divoricio que le hicieron vivir la fotografía como un proceso liberador. Podía estar sumergido en sus problemas pero el hecho de coger la cámara y salir a sus calles de Manhatan era una forma de liberarse de todo lo que le envolvía y coger aire.
Su forma de trabajar no era diferente a los de los demás "streeters", salía con unas ideas preconcebidas acerca de que era lo que deseaba fotografiar y dejaba que fuese la calle la que le sorprendiera y le diera la respuesta.
©Garry Winogrand
Algunos iluminados o "profesores de fotografía" hoy desean que esta forma de trabajar desaparezca porque la consideran anacrónica o porque consideran que la única opción válida es el reportaje o porque consideran que no se puede explicar nada a través de este tipo de fotografía, pero su opinión no tienen porqué ser más valiosa que la vuestra si -como es en mi caso- pienso que son ellos los que están equivocados.
©Garry Winogrand
Volviendo al amigo Garry, era un maestro del 28mm, sus imágenes tienen un gran ángulo de visión lo que invita a que existan muchos elementos y puntos de interés dentro de sus fotografías lo que sugiere al espectador descansar en sus imágenes...  reposar en ellas.
Cuanto más tiempo las miras, más cosas ves.

©Garry Winogrand
La imagen previa simplemente me encanta, no es de sus fotos más conocidas  lo reconozco pero me ha impactado. Observadla, volved a mirarla... la mirada furtiva de la chica fijada para siempre en ése instante, siendo besada... una mirada  si queréis desafiante... y la de la otra chica observando como un "tipo" hace la "locura" de hacer una fotografía es simplemente mágica. Me transporta a ese momento y a ese lugar, o sea  New York (before 1976).
Preguntas, esta fotografía no para de hacernos preguntas...
Pero... ¿que será de sus protagonistas? ¿seguirán vivos? ¿se casaron? ¿duraron mucho tiempo juntos?

Siguiendo con aspectos formales, quizás el mayor problema del gran angular es la distorsión de las lineas que Winogrand minimizaba dando una ligera inclinación a la cámara lo que sin duda aporta un mayor dramatismo a sus imágenes.
©Garry Winogrand
Esa inclinación se repite en el transcurso de toda su trayectoria como un recurso habitual, como en la imagen previa en la que aparece un vagabundo a punto de recibir limosma de un donante misterioso. Al darle este efectivo desnivel sugiere nuestra incomodidad con quién avanza hacia nosotros pidiendo dinero, como si lo quisiéramos evitar.

©Garry Winogrand
No todas las fotografías de Winogrand fueron hechas en New York, pero es que esa ciudad da tanto de sí... Muchas de sus imágenes más reconocidas se situan en esa isla como esta en la que una pareja interracional sostiene a dos chimpancés en el zoo de Central Park. ¿no es suficiente mala leche? Recordad que estamos hablando del año 1964.

©Garry Winogrand
En fin, podríamos seguir y seguir porqué su trabajo es muy amplio y da para 4 o 5 posts como este...  pero prefiero dejarlo aquí con otra de mis favoritas.
Otra foto que al verla de nuevo hace que no deje de interrogarme:
¿que pondrá en ese papel?
¿era de un amante?
¿por qué la chica se abstrae de su baile y le da mayor importancia a esas palabras escritas?

©Garry Winogrand

En definitiva, para mi las fotos de Winogrand son ... preguntas en forma de rectángulo.

domingo, 16 de enero de 2011

Fan Ho, un fotógrafo desconocido.

Pero no por desconocido, deja de ser un gran fotógrafo.


Lo encontré en una revista de fotografía americana titulada "Black&White Magazine" dedicada en su totalidad a la fotografía en blanco y negro.
En el ejemplar que llegó a mis manos hay un especial dedicado a su libro de 70 imágenes llamado "Hong Kong Yesterday" cuyo tema principal es la vida cotidiana en la ciudad de Hong Kong entre los años 1953 y 1968.


Fan Ho es un fotógrafo nacido en Shangai en 1931 que residió en Hong Kong lo que le ayudó a documentar la realidad de la ciudad en la que vivió entre los años 1949 y 1996.


Ho es un tipo de fotógrafo de calle que juega básicamente con el aspecto formal de la imagen y cuyo tema es la vida en si misma, la cotidianedad del dia a dia.
La potencia de sus fotos lo dan entre otras cosas una composiciones muy minimalistas, el juego de las formas, el ritmo, las lineas, el componente humano, las luces o las sombras y una inteligencia visual muy desarrollada.

©Fan Ho
Siendo un fotógrafo de formas, añade a sus imágenes un barniz muy potente de poesia visual que provoca que sea dificil no emocionarse.


"En mis fotografias no hay puntos medios, me expreso a mi mismo y a mi corazón"


"Para mi, lo que hace que una foto sea buena es algo que se puede sentir, algo que toca tu corazón. Lo que quiero es que la persona que vea mis imágenes sienta lo mismo que yo siento cuando veo mi trabajo" 


Una de los aspectos que más me llamó la atención además de su doble condición de cienasta y fotógrafo es que según cuenta él mismo, el 90% de sus fotografías han sido reencuadradas de allí la variedad de formatos.
Al contrario que otros fotógrafos de su época, siente que así tiene un mayor control sobre el resultado final y de este modo puede hacer una segunda reinterpretación de la realidad, lo que provoca que sus fotos sean doblemente subjetivas.
Estoy seguro que otros pensarán que es una forma de hacer trampa y de conseguir lo que no se consiguió en el momento de la toma... en cualquier caso, esto es una elección personal.


En el último encuentro de Calle 35, Rafa Badia me reflexionó sobre el porqué este fotógrafo no había trascendido y subrayó el problema de los fotógrafos "periféricos" que tienen una mayor dificultad para que su trabajo sea conocido.


Estoy convencido que si Fan Ho en vez de ser chino hubiese sido europeo o en especial americano estaría reconocido y su trabajo más difundido.
Seguro que tiene algo que ver que actualmente esté viviendo en Estados Unidos con el hecho de que su trabajo se esté empezando a publicar en una editorial de una galería de arte llamada ModernBook.
Si alguien quiere hacerse con uno de sus dos libros, no tiene más remedio que hacer un pedido on-line.


Así lo tuvo que hacer un amigo mío para poder regalarme con un gesto que no he dejado de agradecer un ejemplar  de "Hong Kong Yesterday" firmado por Fan Ho.

miércoles, 5 de enero de 2011

Vallter 2000 o ir a una estación de esquí y no esquiar.

Cuando el invierno se acomoda entre nosotros, el frío juega fuerte y los árboles desnudos miran al cielo.
Es entonces cuando algunos salen de la ciudad y se adentran en terrenos montañosos con la finalidad de practicar el esquí. Aunque también es cierto que no todas las personas que deambulan por las estaciones tienen ese deseo.
Quizás sea por desconocimiento, por economía o porque sus intenciones no van más allá de revivir la efímera ilusión de ver la nieve. Lo cierto es que se puede ir a una estación de esquí como en este caso la de Vallter 2000, muy cercana a Camprodon y no cargar con unos esquís.
De hecho los gestores de la estación conscientes de ello han habilitado una zona de ocio dedicada exclusivamente al uso de trineos, con una gran cinta transportado que evita a los usuarios el esfuerzo de caminar ladera arriba.
Yo no tengo nada en contra de la gente que esquía, me parece estupendo pero ya sea por mi torpeza o por mi escasa habilidad con cierto tipo de deportes de un día a esta parte decidí dejar de intentarlo.
Recuerdo la última vez que fuí precisamente a esta estación,  terminé -sin aún hoy saber cómo- esquiando hacia atrás.
Se puede ir a una estación de esquí para admirar el paisaje, observar la aparatosa ropa de los esquiadores o simplemente alimentar la curiosidad.
Aunque estoy seguro que algún esquiador-lector se pondrá las manos en la cabeza al leer estas líneas, pero lo asumo con deportividad.
 ¡Que no os traigan carbón los Reyes Magos!

jueves, 23 de diciembre de 2010

Edward Hopper y la fotografía de calle

Dicen que la condición intrínseca del ser humano es la soledad. En cierto modo es así, uno nace y muere solo y eso no se puede discutir.
Los cuadros de Edward Hopper inciden en esta temática, la de la soledad del individuo en la sociedad contemporánea. Yo no soy pintor ni crítico de arte, por lo que atacaré este tema desde el punto de vista que me interesa es decir, el de fotógrafo de calle.
La primera vez que vi fotografías de Hopper pensé: "esto es pura street photography". Inmediatamente me di cuenta de que estábamos hablando de pinturas y no de fotografía lo que me llevó a analizar con más profundidad los cuadros de Hopper.
Escenas cotidianas en las que no pasa nada especial pero al mismo tiempo ocurre todo, la vida en si misma. Una mujer tomándose un café, un hombre trabajando -se supone- a primera hora de la mañana...
...o una chica leyendo en el tren haciendo su trayecto diario que le lleva al trabajo...
...son fieles representaciones de lo que estoy intentando explicar. Están documentando la realidad, aunque sea una realidad imaginada como en este caso.
Continué reflexionando acerca de las pinturas, si esto fuese fotografía la cámara estoy convencido de que montaría un 50 mm. Las lineas son rectas, las proporciones muy naturales por lo que sin duda esa sería la lente.
Otro elemento común es la buena luz, en los cuadros los juegos de las dominantes nocturnas, los juegos de luces y sombras típicos de primera hora de la mañana o de los atardeceres más invernales inciden en este aspecto.
Es apasionante descubrir las semejanzas entre las pinturas de Hopper y la fotografía, estoy covencido que Hopper solo es la punta del iceberg y que también hay otros pintores que han tratado la realidad cotidiana como tema y que han podido influir a diversos fotógrafos.
Como dijo Navia, la fotografía y la pintura son primos lejanos, familiares que beben de las mismas fuentes pero diferentes en la forma.
Os agrego una fotografía de mi admirado Saul Leiter que bien podría pasar por una pintura del comentado Hopper o viceversa.
©Saul Leiter

jueves, 23 de septiembre de 2010

Las Ramblas de Barcelona (XV) o la espada clavada

¿Cómo fotografiar un tópico de una forma diferente?
Se pueden dar mil vueltas y se puede conseguir o no... pero al menos lo he intentado...


miércoles, 8 de septiembre de 2010

Some shots of New York (IV)

New York es una de las ciudades en las que más street photography se ha podido practicar, por tanto se que no pecaré de original... lo que pasa es que cada uno hace sus interpretaciones de los lugares y las escenas son cambiantes, por tanto, si se hace bien se puede evitar caer en la repetición y los clichés.

Interior del MoMa

 
Exterior del MoMa


Midtown