El pasado sábado mientras caminaba por tan concurrido paseo barcelonés tuve una extraña sensación compartida con mi pareja de estar paseando por unas galerías comerciales en plena calle.
Por todos es sabido la reconversión o reciclaje de las antiguas pajarerias de las Ramblas en unos puestos de venta callejeros. Parece ser que la intención inicial del ayuntamiento es que estos vendieran productos de "alto standing".
Estas nuevas paradas son más grandes que las antiguas pajarerías y ocupan mucho más espacio lo que provoca que el espacio entre paradas se reduzca considerablemente ofreciendo esta sensación horrible de galería comercial callejera.
De las 11 pajarerías se han reconvertido 6 paradas, el resto de propietarios aún se siguen resistiendo.
En los nuevos negocios podemos encontrar venta de cocas, dulces, turrones, venta de entradas para los acontecimientos deportivos más destacados de la ciudad...
...venta de bolsas...
...incluso podemos encontrar helados en pleno mes de diciembre...
Sin duda la oferta comercial es variada y por tanto no es de extrañar que incluso un moderno Papa Noel-sin duda ha perdido sus renos por el camino- decida ir a buscar algunos regalos para la nochebuena.
Todas estos "cambios" ha costado a cada propietario 40.000 € por parada reconvertida a sufragar por el Institut Municipal de Mercats, hay 6 por tanto de momento se ha invertido 240.000€ tal como se explicó en
El país.
Nuestro estimado alcalde después de promover la reconversión ahora se ha dado cuenta del error y ha decidido dar marcha atrás y eliminar todas las paradas entiendo que con generosas indemnizaciones y eliminando un total de 80 puestos de trabajo.
La pregunta es: ¿no podían haberlo pensado antes y así no vaciar más las arcas del estado de su ya maltrecha economía?
Supongo que no, de todos modos si os queréis pasar por las Galerias Comerciales de la Rambla de Barcelona estas navidades aún estáis a tiempo.